¿Es tu catálogo candidato a realidad aumentada? Lista de comprobación
Antes de pedir presupuesto a nadie, ocho comprobaciones que puedes hacer tú en media hora. Incluidas las cuatro que significan que todavía no es tu momento.
La realidad aumentada rinde cuando la compra es cara, se piensa y ocupa un sitio concreto en casa. Si tu producto es pequeño, barato o de decisión rápida, el visor 3D te va a aportar más que la AR. Y si tu ficha aún no tiene medidas claras ni buenas fotos, arregla eso primero: el 3D no tapa un problema de información básica, lo hace más visible.
Cómo usar esta lista
Son ocho comprobaciones. Las cuatro primeras dicen si el AR encaja con lo que vendes; las cuatro últimas, si tu tienda está lista para aprovecharlo. Se responden con lo que ya sabes de tu negocio, sin pedirle datos a nadie.
Para seguir: Si tu catálogo es de mueble o decoración, la respuesta corta está aquí.
No hay una puntuación mágica. Pero si fallas dos de las cuatro primeras, lo honesto es decirte que el AR no es tu siguiente inversión.
1. ¿El tamaño es parte de la duda?
Esta es la pregunta que más pesa de las ocho. La realidad aumentada hace una cosa mejor que cualquier foto: enseñar el objeto a escala real en el sitio donde va a estar.
Si tus clientes preguntan «¿cuánto mide de fondo?» o «¿me cabe en un hueco de 1,80?», estás en el sitio. Si nadie ha preguntado nunca por el tamaño, la AR va a resolver un problema que no tienes.
El Baymard Institute midió que el 42 % de los participantes en sus tests intenta deducir el tamaño del producto mirando la foto de la ficha, y que el 47 % de las tiendas no ofrece ninguna imagen a escala. Si vendes cosas que ocupan sitio, es muy probable que te esté pasando.
2. ¿La compra se piensa?
El metaanálisis de referencia sobre AR en marketing encuentra que el efecto crece con la implicación con el producto: cuanto más se piensa la compra, más rinde. Y baja cuando la decisión es rápida y de bajo riesgo.
Regla práctica: si el cliente medio visita la ficha más de una vez antes de comprar, la compra se piensa.
3. ¿El producto va a un sitio fijo?
Un sofá va contra una pared. Una lámpara va sobre una mesa concreta. Una alfombra va debajo de algo. Todos ellos tienen un hueco que el cliente ya está mirando mientras decide.
Un jarrón que puede ir en cualquier sitio se beneficia menos, porque no hay ninguna comprobación espacial que hacer.
4. ¿El acabado es reproducible?
Aquí es donde muchos catálogos se caen, y conviene saberlo antes de firmar nada:
| Si tu catálogo es sobre todo… | Resultado | Qué significa para ti |
|---|---|---|
| Madera, tela, ratán, cerámica mate | Muy bueno | Adelante |
| Plástico, lacado, metal cepillado | Bueno | Adelante, con retoque de material |
| Pantallas translúcidas, metacrilato fino | Regular | Pide una prueba antes |
| Cristal, cromado, espejo | Malo | Otro método y otro presupuesto |
No es un defecto del programa de turno que se vaya a arreglar el año que viene: la foto de una superficie reflectante contiene el estudio donde se hizo, no el producto. Está explicado en convertir fotos en modelos 3D.
5. ¿Tienes las medidas reales escritas?
Parece una tontería y es el motivo número uno por el que un proyecto se atasca. La escala no se deduce de una foto: alguien tiene que decirle al modelo cuánto mide la pieza en metros.
Si tus fichas ya llevan alto, ancho y fondo, vas sobrado. Si las medidas están en un PDF del proveedor, en un correo o en la cabeza de alguien, esa es tu primera tarea, y no tiene nada que ver con el 3D.
6. ¿Tus fotos actuales sirven de material?
Si el modelo va a salir de tus fotos, hacen falta varios ángulos del mismo producto, fondo limpio y la pieza entera sin recortar. El packshot de catálogo clásico es material ideal.
Si de cada referencia solo tienes una foto de ambiente en tres cuartos con media pieza tapada por un cojín, el camino es otro y hay que decirlo antes, no a mitad.
7. ¿Tu tienda está en una plataforma que lo admite?
En Shopify esto está resuelto: acepta GLB y USDZ, convierte automáticamente para que existan las dos versiones y así funcione en Android y en iPhone, y el visor se coloca como bloque de app sin tocar Liquid.
Fuera de Shopify se puede hacer igual, pero la conversión a USDZ deja de ser gratis: alguien tiene que generarla y publicarla, y si no se hace, la AR queda muerta en iPhone sin dar ningún error. Ese es el fallo silencioso más caro de esta tecnología.
8. ¿Vas a poder medir el resultado?
Si no puedes comparar productos con AR contra productos sin AR dentro de la misma categoría y el mismo periodo, vas a tener una impresión, no un dato. Y una impresión no sobrevive a la primera reunión de presupuestos.
Las cuatro señales de que todavía no
Decir esto nos cuesta clientes a corto plazo y nos ahorra proyectos que habrían salido mal. Si te reconoces en alguna, arregla eso primero:
- Tus fichas no tienen las medidas. El 3D no tapa un problema de información básica: lo hace más visible.
- Tus fotos actuales son malas. Si la ficha está floja, hay mejoras más baratas y más rápidas antes que esta.
- Vendes consumibles o productos pequeños. Mira el visor 3D en vez de la AR: la duda de tus clientes es de acabado y detalle, no de tamaño.
- Nadie va a mirar los números después. Si no hay quien lo mida, en seis meses no vas a saber si repetir o parar, y tomarás la decisión por sensación.
La respuesta «todavía no» es una respuesta buena. La cara es empezar por 300 referencias para descubrir en el mes cuatro que el problema era otro.
Si has llegado hasta aquí diciendo que sí
Empieza por uno. Un solo producto, y que sea el correcto: el más vendido o el más caro. El primero te da volumen para medir en pocos días; el segundo es donde más se nota, porque cuanto mayor es el precio, más necesita el cliente resolver dudas antes de pagar.
Y elige a propósito una referencia difícil dentro de la prueba. La tentación es mandar las tres bonitas, y entonces la prueba sale perfecta y no te ha enseñado nada.
De dónde salen los datos
- Barari, Ngo, Quach y Thaichon. Meta-analysis of augmented reality and virtual reality in marketing. European Journal of Marketing, vol. 60, n.º 4, pp. 932-964, 2026. Integra 206 artículos y 235 estudios independientes, con 59.954 personas en total. emerald.com
- Baymard Institute. UX Statistics. El 42 % de los participantes en sus tests intentó deducir el tamaño del producto desde la foto de la ficha, y el 47 % de las tiendas analizadas no ofrecía imagen «a escala». baymard.com
- Shopify. Creating 3D models for merchants. Objetivo de unos 4 MB por archivo y máximo de 2048 × 2048 px por textura. help.shopify.com
Equipo de investigación de insiti. Escribimos sobre lo que nos encontramos metiendo catálogos de mobiliario en 3D y en realidad aumentada: lo que funciona, lo que no y los números de verdad. Si algo de aquí te cuadra mal con tu experiencia, cuéntanoslo.