Cómo añadir modelos 3D a tu tienda Shopify (sin tocar código)
Publicar un producto en 3D en Shopify lleva menos de una tarde. Lo que suele frenar a la gente no es la parte técnica: es no saber por dónde empezar ni qué producto elegir.
1. Elige el producto, no el catálogo
El error más común es intentar convertir las 800 referencias a la vez. Empieza por uno solo, y que sea el correcto: tu producto más vendido o el más caro. El primero te da volumen suficiente para medir en pocos días; el segundo es donde el 3D más se nota, porque cuanto mayor es el precio, más necesita el cliente resolver dudas antes de pagar.
2. De dónde sale el modelo
Tienes tres caminos, y solo uno es razonable para la mayoría de tiendas:
- Modelar desde cero — precisión máxima, pero necesitas un 3D artist y semanas de trabajo por referencia.
- Escanear el producto físico — rápido si tienes el producto delante y un escáner. Los materiales brillantes y transparentes dan problemas.
- Generar desde las fotos que ya tienes — no requiere ni estudio ni escáner. Es el camino que usa la mayoría, porque el material de partida ya existe en tu catálogo.
Sea cual sea el origen, el archivo que acaba en la ficha es un GLB optimizado para web: geometría reducida, texturas comprimidas y escala real en metros. Ese último punto importa más de lo que parece — sin escala correcta, la realidad aumentada coloca una silla del tamaño de una casa.
3. Insértalo en la ficha
Desde Shopify 2.0 no hace falta editar Liquid. En el Editor de temas abres la plantilla de producto, pulsas Añadir bloque y eliges el bloque de la app. El visor queda donde tú lo coloques — normalmente justo debajo de la galería de imágenes o como una pestaña más dentro de ella.
Evita meterlo por encima del precio y del botón de comprar. El 3D es una herramienta de resolución de dudas, no un sustituto de la información de compra.
4. Qué medir, y en qué orden
La métrica que casi todo el mundo mira primero es la conversión, y es la que más tarda en dar una señal fiable porque necesita volumen. Mira antes estas dos:
- Tasa de interacción con el visor — qué porcentaje de visitas a la ficha lo tocan. Si es muy baja, el problema es de ubicación o de que no se ve que sea interactivo, no del modelo.
- Tiempo en ficha — se mueve en días, no en semanas, y te dice si el 3D está reteniendo.
La conversión y la tasa de devolución llegan después, y necesitan al menos un ciclo completo de compra y devolución para ser interpretables. No saques conclusiones en la primera semana.
5. Errores que cuestan caro
Tres cosas que conviene no hacer: publicar un modelo con la escala mal (rompe el AR y da sensación de producto barato), cargar el modelo de forma no diferida (te penaliza Core Web Vitals en todas las visitas, incluidas las que no lo usan) y usar un modelo genérico que no es exactamente tu producto. Esto último genera más devoluciones de las que evita.